El buque arribó este domingo al puerto de Tenerife, en las Islas Canarias, luego de modificar su recorrido original por la emergencia sanitaria. El viaje había comenzado el 1 de abril en Ushuaia, desde donde partieron 114 pasajeros y 61 tripulantes de distintas nacionalidades.
Durante la navegación se confirmaron seis casos de hantavirus, tres de ellos fatales, lo que generó preocupación en organismos sanitarios internacionales y activó protocolos especiales de control epidemiológico.
Aunque Ushuaia fue el punto de partida del crucero, las autoridades sanitarias de Tierra del Fuego sostienen que la provincia no es una zona endémica para hantavirus y remarcan que nunca se registraron casos confirmados desde que la enfermedad pasó a ser de notificación obligatoria en 1996.
Especialistas explican que uno de los principales motivos es la ausencia del ratón colilargo silvestre, considerado el principal reservorio natural del virus en la Patagonia argentina. Además, las características climáticas y geográficas de la provincia no favorecen la presencia de esa especie.
Otro factor clave es el aislamiento natural de la isla, que dificulta el desplazamiento de roedores desde el continente hacia Tierra del Fuego.
En los últimos días surgieron hipótesis que vinculaban el posible origen del contagio con un basural ubicado en las afueras de Ushuaia, frecuentado por turistas interesados en la observación de aves. Sin embargo, especialistas cuestionaron esa teoría y señalaron que los roedores presentes en esos lugares suelen ser urbanos y no portadores habituales del hantavirus.
Ante las dudas sobre el origen del brote, el Ministerio de Salud de la Nación confirmó el envío de un equipo de expertos a Tierra del Fuego para desarrollar estudios de campo y verificar si existen rastros del virus o presencia del ratón colilargo en la provincia.
Los trabajos incluirán colocación de trampas y relevamientos en conjunto con biólogos locales, mientras avanza la investigación epidemiológica internacional.
Las autoridades también intentan reconstruir el recorrido de una pareja de turistas neerlandeses fallecida durante el viaje y considerada como posible caso índice del brote. Antes de embarcar en Ushuaia, habían recorrido distintos puntos de Argentina, Chile y Uruguay.
Hasta el momento, ninguno de esos países confirmó que el contagio se haya producido en sus territorios, lo que mantiene abiertas todas las hipótesis sobre el origen de la enfermedad.
Mientras tanto, el caso del MV Hondius continúa bajo seguimiento internacional y expone las dificultades que implica rastrear enfermedades infecciosas en viajes prolongados y de carácter global.
Redacción
|
redaccion@airesdelinterior.com