“El pueblo de Dios en España me brindó un gran consuelo a través de la gozosa expresión de su fe y afecto”, afirmó.
León XIV recordó que, tras una extensa gira por varios países africanos, llegó a una nación con una profunda tradición católica que, pese a los cambios sociales y culturales de las últimas décadas, lo recibió con entusiasmo y espíritu de escucha.
Por ello, expresó su agradecimiento a Dios, al pueblo español, a las autoridades civiles, a los obispos y a las comunidades eclesiales por la acogida recibida durante toda la visita.
Asimismo, destacó que uno de los objetivos de su presencia fue animar a los fieles a fortalecer la comunión y superar las divisiones.
“Como obispo de Roma, los animé a superar toda forma de división y conflicto, promoviendo siempre la comunión, el diálogo y la unidad en la diversidad”, señaló.
El Santo Padre destacó la participación de personas de distintas edades y procedencias que acudieron a los encuentros organizados durante su visita.
Según explicó, esa respuesta no solo refleja la fe de los católicos españoles, sino también una necesidad más amplia de encontrar puntos de encuentro en una sociedad marcada por diversas tensiones.
“Revela una necesidad generalizada de encontrar la unidad sobre una base verdadera y profunda, que no sea ni ideológica ni se base en intereses parciales”, sostuvo.
Para León XIV, ese fundamento solo puede encontrarse en Cristo.
El Papa recordó especialmente las celebraciones litúrgicas realizadas en Madrid y Barcelona, así como el rezo del Rosario en la Abadía de Montserrat.
A su juicio, estos encuentros permitieron apreciar la riqueza espiritual y cultural de Europa, entendida no como un legado del pasado, sino como una realidad viva capaz de aportar respuestas a los desafíos contemporáneos.
“Este encuentro entre lo antiguo y lo moderno, la tradición católica y la cultura contemporánea, me permitió percibir de primera mano el carácter mismo de Europa”, expresó.
También subrayó la importancia de preservar ese patrimonio para afrontar cuestiones como la paz, la ecología integral, el desarrollo sostenible y el respeto a la dignidad humana.
Durante su reflexión, León XIV recordó algunos de los momentos más significativos del viaje, entre ellos los encuentros con niños, personas en situación de pobreza, víctimas de abusos, presos, jóvenes y migrantes.
El Pontífice destacó especialmente su paso por las Islas Canarias, donde pudo conocer de cerca la realidad de quienes llegan a Europa a través de una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo.
En ese contexto, reconoció que la migración constituye un fenómeno complejo que requiere respuestas coordinadas, pero también invitó a contemplarlo desde una perspectiva humana y evangélica.
Finalmente, León XIV retomó el lema elegido para el viaje apostólico, “¡Alzad la mirada!”, e invitó a todos los fieles a dirigir su mirada hacia Dios para afrontar los desafíos del presente con esperanza.
“Este camino no es fácil, requiere buena voluntad y la ayuda de Dios, pero conduce a la civilización del amor”, afirmó.
El Papa concluyó renovando su llamado al diálogo, a la fraternidad entre los pueblos y a la construcción de una sociedad basada en el encuentro y la dignidad de cada persona.
FUENTE: AICA
https://aica.org/noticia-leon-xiv-reconfortado-por-la-fe-y-la-alegria-del-pueblo-espanol
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