El papa León XIV invitó este domingo 9 de agosto a los fieles a fortalecer su confianza en Dios y a mantener la esperanza incluso frente a las situaciones más difíciles. Lo hizo durante la meditación previa al rezo del Ángelus, desde el Palacio Apostólico de Roma, a partir del relato evangélico de Jesús caminando sobre las aguas del lago de Galilea.
El pasaje, correspondiente al XIX Domingo del Tiempo Ordinario, presenta a los discípulos atravesando una tormenta mientras Jesús se acerca a ellos caminando sobre el agua. En medio del temor y la confusión, los discípulos creen estar frente a un fantasma, hasta que escuchan las palabras de Jesús: “¡Ánimo, soy yo, no tengan miedo!”.
Para el Pontífice, este episodio constituye una invitación a vivir la fe con confianza y a reconocer la presencia de Dios aun cuando las circunstancias parecen adversas.
León XIV recordó que Jesús había pedido a sus discípulos que subieran a la barca mientras Él se retiraba a un monte para orar. Sin embargo, durante la travesía, los hombres quedaron expuestos a un fuerte viento que dificultaba su avance.
El Papa destacó el contraste entre el éxito que habían experimentado poco antes, al ser protagonistas de un signo prodigioso, y la situación de vulnerabilidad que ahora debían enfrentar en medio de las aguas agitadas.
En ese contexto aparece Jesús. Pedro, al reconocerlo, se anima incluso a caminar sobre las aguas para acercarse a Él. Sin embargo, el miedo lo invade y comienza a hundirse, hasta que Jesús interviene para salvarlo.
Cuando finalmente el Señor sube a la barca, la tormenta se calma y los discípulos realizan su profesión de fe: “En verdad tú eres el Hijo de Dios”.
El Papa señaló que para llegar a ese reconocimiento no fue suficiente haber presenciado un milagro o haber experimentado el éxito. Los discípulos tuvieron que atravesar también la experiencia de su propia debilidad.
Según explicó, fue precisamente en esa fragilidad donde pudieron reconocer con mayor profundidad la presencia de Dios y encontrar paz aun en medio de la tormenta.
A partir de este relato, León XIV planteó dos actitudes que los cristianos deben evitar: la presunción frente a los momentos de éxito y la desesperación cuando aparecen las dificultades.
El Pontífice advirtió que no se debe caer en la confianza excesiva en las propias capacidades cuando las cosas marchan bien. Pero, al mismo tiempo, tampoco hay que perder la esperanza cuando los problemas parecen superar las fuerzas personales.
“No desesperarnos, ni siquiera en los momentos de oscuridad”, fue una de las principales enseñanzas que dejó durante su reflexión.
El Papa sostuvo que, aun cuando los esfuerzos parecen no dar resultados y existe la sensación de retroceder en lugar de avanzar, Jesús permanece junto a sus discípulos.
Por eso, invitó a recibir al Señor en la propia vida a través de la oración, los sacramentos y la escucha de su Palabra, porque en Él —afirmó— es posible encontrar paz, luz y fortaleza para continuar el camino.
Finalmente, León XIV encomendó estas intenciones a la Virgen María y pidió que ella ayude a los creyentes a vivir “abandonados confiadamente en Dios”, siguiendo el ejemplo de quien fue llamada dichosa por su fe.
FUENTE: Vatican News – https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2026-08/angelus-leon-xiv-confiar-en-dios-no-desesperarnos-esperanza.html
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