El papa León XIV recibió este jueves en el Vaticano a 147 obispos de reciente nombramiento, a quienes llamó a ejercer su ministerio con cercanía a las comunidades y a ofrecer el mensaje de esperanza de la Iglesia en un contexto mundial atravesado por profundas transformaciones.
Durante el encuentro, que marcó el cierre del curso anual de formación para nuevos obispos organizado por los dicasterios para los Obispos y para la Evangelización, el pontífice puso especial atención en los desafíos que plantean los rápidos avances tecnológicos y el desarrollo de la inteligencia artificial (IA).
León XIV recordó que "ningún obispo camina solo" y destacó que el ministerio episcopal debe desarrollarse en comunión con todo el pueblo de Dios.
"Están en mi oración, y con ustedes sus Iglesias: los sacerdotes, los diáconos, los consagrados y las consagradas, los seminaristas, las familias, los jóvenes, los ancianos, los pobres y cuantos sufren", expresó el Papa.
Al analizar la realidad actual, León XIV señaló que las nuevas herramientas de comunicación y la inteligencia artificial ofrecen posibilidades que hasta hace poco eran inéditas. Sin embargo, advirtió que estos avances no hacen desaparecer "el pecado y sus consecuencias", que continúan manifestándose en las distintas crisis que atraviesa la humanidad.
En este escenario, vinculó la misión de la Iglesia con el anuncio de la esperanza, particularmente a partir del Jubileo de la Esperanza, que propone llevar el Evangelio en medio de las dificultades y desafíos del tiempo presente.
El Papa presentó además la encíclica Magnifica humanitas como una referencia para afrontar los cambios actuales y pidió a los obispos que impulsen iniciativas concretas en sus respectivas diócesis.
"Los animo a promover en sus diócesis espacios de reflexión y diálogo, para formar y apoyar a cuantos quieran comprometerse al servicio de la civilización del amor", manifestó.
En otro tramo de su mensaje, León XIV instó a los nuevos obispos a mantener una relación permanente con Cristo a través de la Eucaristía, la oración y la escucha de la Palabra, porque, según afirmó, "el ministerio nace de ahí".
También les pidió construir una cercanía real con las personas que estarán bajo su responsabilidad pastoral.
"Amen a la gente que el Señor les confió. Aprendan sus nombres, escuchen sus historias, entren, cuando puedan, en sus casas y recen con ellos", recomendó.
El pontífice dedicó además una consideración especial a los sacerdotes y los alentó a encontrar en sus obispos una figura cercana, "un padre y un hermano".
"Escúchenlos, anímenlos, recen por ellos y acompáñenlos con confianza en su ministerio", señaló. En ese sentido, pidió prestar atención también a los sacerdotes ancianos y enfermos.
En la parte final de su intervención, León XIV puso el acento en la dimensión misionera, especialmente en las Iglesias más jóvenes, y llamó a mantener un "corazón abierto a todos".
Ese llamado incluye a los cristianos pertenecientes a otras confesiones, a los creyentes de distintas religiones y también a quienes no profesan ninguna fe.
El Papa cerró su mensaje invitando a los nuevos obispos a compartir el camino cotidiano con las comunidades que tienen a su cargo, desde la escucha, la oración y la celebración de la fe.
"Caminemos con nuestro pueblo: recemos con ellos, escuchemos con ellos la Palabra, celebremos con ellos la Eucaristía. Busquemos con ellos cada día el rostro del Señor".
FUENTE: AICA
https://aica.org/noticia-leon-xiv-a-nuevos-obispos-la-iglesia-debe-dar-esperanza-en-un-mundo-inquietante1
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