A cuatro días de la finalización de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, el sector gastronómico de Rafaela comenzó a evaluar el impacto que tuvo la llegada de deportistas, delegaciones, periodistas y visitantes extranjeros.
Desde distintos establecimientos señalaron que hubo un incremento en el movimiento, aunque no se mantuvo de manera uniforme durante toda la jornada. La mayor actividad se concentró principalmente en las tardes, las noches y los fines de semana, coincidiendo con los momentos en que finalizaban las competencias y los visitantes tenían mayor disponibilidad para recorrer la ciudad.
Uno de los restaurantes de Rafaela comenzó a prepararse con anticipación ante la llegada de los Juegos, a partir del trabajo realizado junto a CAPHREBAR. Entre las iniciativas se planteó ofrecer un menú que identificara a la ciudad y a la región, combinando pastas con bagna cauda.
La intención era presentar una alternativa vinculada con la gastronomía local y diferente de las propuestas que podían encontrarse en otras sedes de la competencia.
La respuesta de los visitantes fue diversa. Mientras algunos se animaron a probar los platos regionales, otros prefirieron opciones más conocidas, como milanesas, ensaladas y pastas tradicionales.
“Nos sorprendió para bien la cantidad de gente que vino, gente de afuera”, señalaron desde el restaurante. También destacaron que algunos deportistas se acercaron para celebrar sus resultados, incluso después de conseguir medallas de oro.
El ritmo de las competencias condicionó en buena medida el movimiento gastronómico. Durante buena parte del día, deportistas y visitantes permanecían en los escenarios deportivos, por lo que los restaurantes recibían mayor cantidad de clientes una vez terminadas las actividades.
En ese contexto, las tardes y noches fueron los períodos de mayor movimiento, junto con los fines de semana.
Desde el sector también destacaron las jornadas vinculadas a los Fan Fest, especialmente aquella en la que se presentó “Cacho” Deicas, como algunos de los momentos que generaron mayor circulación de personas.
Otro fenómeno observado fue la modificación de algunos hábitos de consumo. Visitantes y deportistas comenzaron en determinados casos sus jornadas desayunando en restaurantes antes de dirigirse a las competencias.
Entre los pedidos aparecieron desayunos con omelettes, salchichas y chorizos, además de opciones poco habituales para las primeras horas de la mañana, como bife de chorizo o lomo.
“Uno quiere hacerlo bien, quedar bien con esa gente. Porque a nosotros nos sirve que venga”, explicaron desde el sector, donde también remarcaron que algunos visitantes regresaron durante varios días consecutivos.
Los Juegos también impulsaron nuevas formas de vincular la gastronomía con la oferta turística de Rafaela.
Algunos comercios incorporaron individuales, manteles y otros elementos con información sobre la ciudad, los escenarios deportivos y las actividades previstas durante los Juegos.
También se utilizaron códigos QR que permitían acceder a datos sobre las competencias, el medallero, los lugares donde comer, sitios para visitar y la programación de los Fan Fest.
Estas herramientas permitieron además consultar la oferta gastronómica local y buscar establecimientos de acuerdo con el tipo de comida, como pastas, carnes o cafeterías.
En cuanto al nivel de consumo, los representantes del sector señalaron que el ticket promedio “se levantó un poquito”, principalmente durante los fines de semana.
También se registró un aumento de la actividad durante los mediodías y las noches de los días de semana, aunque en menor medida que durante los períodos de mayor concentración de visitantes.
La llegada de personas de distintos países también obligó a los restaurantes a adaptarse sobre la marcha. Fue necesario ajustar personal, horarios y propuestas ante una demanda que no siempre resultaba sencilla de anticipar.
“Uno por ahí no sabe bien cómo prepararse”, explicaron, en referencia a la dificultad para prever qué tipo de consumo tendrían los visitantes según sus diferentes procedencias y costumbres.
Más allá del movimiento generado durante la competencia, desde el sector gastronómico plantearon la necesidad de mirar hacia adelante y aprovechar la infraestructura que quedará en Rafaela una vez finalizados los Juegos.
En particular, destacaron el potencial de los nuevos espacios deportivos para recibir futuras competencias, entrenamientos y delegaciones.
La posibilidad de que Rafaela pueda convertirse en un destino de entrenamiento para selecciones y deportistas aparece así como uno de los desafíos que quedan planteados después del evento.
“Ojalá que esto no se desaproveche”, señalaron desde el sector.
Los comerciantes también valoraron el movimiento generado en otras actividades y la circulación de visitantes por diferentes sectores de la ciudad. Durante los Juegos fue habitual encontrar turistas con camisetas de distintos países, bicicletas y grupos recorriendo Rafaela.
A cuatro días del cierre, el balance de la gastronomía local muestra un incremento de la actividad en momentos determinados, más que un movimiento sostenido durante toda la jornada. Al mismo tiempo, la experiencia dejó nuevos aprendizajes para los comercios y abrió expectativas sobre las oportunidades que puedan surgir a partir de la infraestructura y la proyección deportiva que dejan los Juegos Suramericanos.
“Creo que está siendo una buena anfitriona”, fue la evaluación realizada desde uno de los restaurantes consultados, en referencia a Rafaela y a la recepción brindada a quienes llegaron a la ciudad para participar o acompañar el evento.
FUENTE: Rafaela Noticias
https://rafaelanoticias.com/economia/que-impacto-tuvieron-los-juegos-suramericanos-en-la-gastronomia-de-rafaela.htm
Redacción
|
redaccion@airesdelinterior.com