El Paraná llegó a los 5,40 metros en el muelle de Prefectura de Puerto Reconquista al comenzar este martes 27 de octubre. Mientras se registraban descensos en el Paraná Medio y Superior y en el río Iguazú, tanto en Argentina como en Brasil, las autoridades locales mantenían activos los operativos de prevención.
En diálogo con Radio HOY, el titular del Ente Administrador del Puerto de Reconquista, Juan “Paqui” López Candioti, señaló que las proyecciones indican que en diciembre el agua podría superar los muelles. Si esto ocurre, sería necesario interrumpir las actividades portuarias y cerrar los accesos para proteger a las viviendas cercanas.
El funcionario explicó que el río comienza a superar el muelle de Prefectura cuando alcanza los 6,10 metros, mientras que el Muelle 5, donde funcionan las nuevas oficinas del Ente, se vería afectado entre los 6,50 y los 6,60 metros.
Ante la posibilidad de que el nivel llegue a los seis metros, se prevé cerrar las puertas de ingreso al puerto, sellarlas con bolsones de arena y construir un terraplén de protección con intervención municipal. También se sellaron las bocas de tormenta para impedir el ingreso del agua por los desagües.
López Candioti remarcó que la prioridad es proteger a los vecinos, ya que algunas viviendas del barrio se encuentran a una altura aproximada de 5,50 metros y podrían verse afectadas tanto por el nivel del río como por el ascenso del agua a través de las napas.
La situación ya obligó a modificar algunas tareas en el área. El astillero de Yapur dejó de trabajar en su ubicación habitual y trasladó y elevó maquinaria para evitar daños.
Las areneras, las guarderías náuticas y los largaderos continúan funcionando, aunque con algunas restricciones.
Guardería Costa Norte dejó de botar embarcaciones grandes durante el último fin de semana y retiró el motor que utilizaba en ese sector como medida preventiva. En cambio, Guardería Amarras mantiene sus operaciones con normalidad.
Según estimó el titular del Ente Portuario, las guarderías podrían continuar funcionando hasta que el río alcance aproximadamente los 6,50 metros. Sin embargo, al llegar a los seis metros deberán cerrarse y sellarse los accesos al Ente para evitar que el agua alcance las viviendas particulares. La medida también limitaría el ingreso de vehículos al puerto.
El funcionario indicó que las tareas se desarrollan mediante un protocolo conjunto con la Municipalidad y siguiendo las directivas provinciales. Aunque el Ente no registra hasta el momento consecuencias directas en su área comercial, destacó la organización del barrio y las acciones preventivas.
El coordinador de Defensa Civil de Reconquista, César Romano, informó que el operativo continúa sin emergencias graves ni necesidad de asistir a personas hasta el momento.
En declaraciones a Radio HOY, explicó que se pusieron en funcionamiento dos bombas para extraer agua en la zona posterior al barrio El Arenal y detrás de las areneras, junto al arroyo Curupí, canal utilizado por embarcaciones que salen de los largaderos de Chacho Gómez, Piquito Martínez y otros operadores.
Además, permanecen preparadas otras dos bombas y un generador eléctrico en Puerto Reconquista para responder ante un eventual empeoramiento de las condiciones.
Romano señaló que la evolución del río viene siendo algo más lenta de lo previsto por el Instituto Nacional del Agua (INA), aunque advirtió que el proceso todavía puede extenderse. Por eso, los equipos continúan con las tareas preventivas y se mantienen preparados para intervenir si fuera necesario.
Los registros permiten dimensionar el aumento del Paraná durante los últimos meses. El 20 de marzo alcanzó un mínimo de 1,53 metros, mientras que el 27 de octubre llegó a 5,40 metros: una diferencia de 3,87 metros.
Entre las mediciones más relevantes se encuentran:
24 de septiembre: 2,33 metros.
9 de octubre: 3,75 metros.
16 de octubre: 4,50 metros.
21 de octubre: 5,10 metros, ingreso en etapa de alerta.
24 de octubre: 5,30 metros, ingreso en etapa de evacuación.
27 de octubre: 5,40 metros.
El ascenso más intenso de la serie se produjo entre el 16 y el 21 de octubre, cuando el nivel aumentó 60 centímetros en cinco días, a un promedio de 12 centímetros diarios.
Luego, el ritmo disminuyó: entre el 21 y el 24 de octubre subió 20 centímetros, mientras que en los tres días siguientes aumentó otros 10 centímetros. El paso de la etapa de alerta a la de evacuación se produjo en apenas tres días, entre el 21 y el 24 de octubre.
Prefectura Naval recordó a los navegantes que deben evitar desplazarse cerca de las orillas para no agravar la erosión de las costas. También recomendó reducir al máximo el oleaje y extremar los cuidados ante la presencia de troncos semisumergidos arrastrados por la corriente.
La indicación es evitar especialmente la navegación nocturna.
Defensa Civil inspeccionó durante la siesta del lunes el Callejón del barrio La Cortada, donde podrían registrarse complicaciones si se producen lluvias abundantes. Una situación similar podría presentarse en el asentamiento sur del barrio Virgen de Guadalupe.
El personal continúa acondicionando estos sectores y mantiene la vigilancia para responder ante eventuales contingencias.
En otras localidades de la región también se registran evacuaciones. Al comienzo de la semana había 10 personas evacuadas en Tacuarendí y 16 en Las Toscas. Además, los habitantes de 13 viviendas ubicadas en la zona del arroyo en esta última localidad se autoevacuaron por sus propios medios.
El Centro de Monitoreo pidió a quienes viven o trabajan en zonas ribereñas que permanezcan atentos a los comunicados oficiales y sigan las instrucciones de Protección Civil, las fuerzas de seguridad y las autoridades locales.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
Preparar documentación personal y familiar, medicamentos, agua, alimentos indispensables, ropa, elementos de higiene y cargadores de teléfonos.
Prever las necesidades de niños, personas mayores, personas con discapacidad y quienes requieran asistencia especial.
Si se dispone una evacuación, cortar la electricidad y el gas antes de salir, siempre que sea posible y no implique riesgos.
No regresar a la vivienda hasta que las autoridades confirmen que existen condiciones seguras.
Evitar atravesar calles o caminos inundados, tanto a pie como en vehículos.
Mantener los teléfonos cargados, tener a mano los números de emergencia y avisar a familiares dónde se realizará el traslado.
Prever el resguardo de los animales domésticos y seguir las indicaciones oficiales.
También se solicitó extremar las precauciones en la ruta provincial 1 y otros accesos de la región, debido a la presencia de animales y de personas que participan en tareas de traslado y arreo. Se recomienda reducir la velocidad, evitar maniobras bruscas y respetar las indicaciones del personal que trabaja en la zona.
Los números de emergencia 911 y 107 continúan funcionando con normalidad, al igual que el sistema público de salud provincial, según el informe difundido.
Las autoridades seguirán monitoreando la situación y comunicarán por los canales oficiales cualquier medida de evacuación preventiva, con información sobre las zonas alcanzadas y los lugares de asistencia.
FUENTE: Reconquista Hoy
Redacción
|
redaccion@airesdelinterior.com