El intendente Juan Pablo Poletti recorrió y supervisó los trabajos que la Municipalidad de Santa Fe lleva adelante en el desagüe Perú, en inmediaciones de la plaza Perú, en barrio Barranquitas. La obra se encuentra en su etapa final y busca resolver problemas estructurales que afectaban el funcionamiento de este sistema, clave para conducir el agua de lluvia desde el centro de la ciudad hacia los reservorios del oeste.
Durante la recorrida, Poletti explicó que el conducto original presentaba un importante deterioro y que, en algunos sectores, se habían producido roturas y riesgos de socavamiento que comprometían incluso la seguridad de viviendas cercanas. Además, la presencia de construcciones consolidadas sobre el trazado original obligó a proyectar una nueva traza para garantizar el funcionamiento del desagüe.
“Esto es en Barranquitas, en plaza Perú, donde teníamos complicado el desagüe que trae el agua de todo el centro de la ciudad hacia el oeste y que termina en el reservorio. El conducto era de un material que se rompe y llegó a provocar daños debajo de una vivienda. Por eso decidimos hacer un nuevo desagüe, con una traza en forma de L, para sortear las casas existentes y llegar hasta el centro de la plaza”, señaló el intendente.
La intervención incluyó el reemplazo de dos conductos metálicos que habían cumplido su vida útil por estructuras premoldeadas de hormigón, un material que ofrece mayor durabilidad y mejores condiciones para el funcionamiento del sistema. La nueva configuración permite evitar las viviendas y conectar el desagüe con la infraestructura existente.
Una obra clave para el drenaje del oeste
El subsecretario de Asuntos Hídricos, Mario Bardus, explicó que el desagüe Perú forma parte de un sistema integrado por los conductos de las calles Bolivia, Perú y Ecuador, que reciben el agua desde la divisoria de cuencas ubicada en el sector de Aristóbulo del Valle y la conducen hacia el reservorio de la estación de bombeo Nº 4.
“En este caso, se reemplazaron dos conductos metálicos que, por el paso del tiempo, habían llegado al final de su vida útil. Se colocaron estructuras premoldeadas de hormigón, compuestas por una base en forma de U y una tapa, que reemplazan el sistema antiguo, que se encontraba deteriorado y con riesgo de derrumbe”, detalló.
La ejecución de los trabajos debió contemplar interferencias con otros servicios subterráneos, entre ellos las redes de gas y agua potable. Estas situaciones requirieron intervenciones de mayor precisión y coordinación con terceros, lo que extendió los plazos previstos inicialmente.
Actualmente, las tareas se concentran en conectar el bypass con el conducto existente y sanear los antiguos entubados colapsados. La fecha prevista para la finalización de esta etapa es el 15 de noviembre.
Poletti destacó la importancia de resolver este punto del sistema para evitar que las obstrucciones o roturas afecten a otros sectores de la ciudad. “Los vecinos ven que el Municipio está presente frente a un problema que los afectaba directamente. Cuando el agua deja de correr por donde tiene que hacerlo hacia el reservorio, puede generar anegamientos en Barranquitas o trasladar las complicaciones hacia avenidas como Perón o López y Planes”, afirmó.
Y agregó: “Esta nueva estructura va a darle durabilidad al sistema y permitirá que el agua corra más rápido. El objetivo es mejorar cómo llega el agua a los reservorios durante las precipitaciones intensas”.
Trabajos complementarios en el sistema hídrico
La intervención en el desagüe Perú se complementa con otras tareas que la Municipalidad desarrolla para mejorar el funcionamiento del sistema de drenaje del oeste de Santa Fe. Entre ellas se encuentran la limpieza de reservorios, el acondicionamiento de sus descargas y el mantenimiento de las estaciones de bombeo.
Bardus indicó que también se realizaron trabajos de reparación y puesta a punto de motores eléctricos y motobombas de las estaciones de bombeo del oeste, en el marco de un convenio con el Gobierno provincial.
Estas acciones forman parte de una estrategia de mantenimiento y mejora de la infraestructura hídrica, orientada a optimizar el escurrimiento del agua de lluvia, reducir los riesgos de anegamientos y fortalecer la capacidad de respuesta de la ciudad ante precipitaciones abundantes.
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