León XIV: “El corazón de la economía es el trabajo” y reclamó condiciones laborales dignas

Durante la audiencia general de este miércoles, el Papa advirtió que el desempleo, la explotación y las condiciones que ponen en riesgo la salud de los trabajadores son inaceptables. También destacó la importancia de una economía y una política orientadas al bien común y a la construcción de la paz.

En una nueva catequesis dedicada a la constitución pastoral Gaudium et spes, el papa León XIV abordó el papel de la economía y la política en la vida de las personas y las sociedades. Durante la audiencia general celebrada este miércoles en la plaza de San Pedro, sostuvo que la fe cristiana ofrece principios para orientar ambos ámbitos y promover un desarrollo al servicio de la humanidad.

El Pontífice retomó una de las advertencias del Concilio Vaticano II sobre los riesgos que representan los desequilibrios económicos y un crecimiento que no respeta la creación. Según señaló, aquella reflexión conserva plena vigencia y sus consecuencias resultan cada vez más evidentes.

En ese sentido, recordó que el desarrollo económico debe estar siempre al servicio del ser humano y bajo su control, evitando que la actividad productiva se convierta en un perjuicio para las personas, la sociedad o el ambiente.

El trabajo como centro de la economía

León XIV reafirmó que el trabajo ocupa un lugar central en la economía porque permite a las personas desarrollarse, sostener a sus familias, poner en práctica sus capacidades y contribuir a la vida social. También lo presentó como una forma de participar en la obra creadora de Dios y colaborar en la construcción de un mundo mejor.

Desde esa perspectiva, consideró que uno de los principales desafíos consiste en garantizar que todos tengan oportunidades para desarrollar sus capacidades. En contrapartida, fue contundente al referirse a las situaciones que vulneran la dignidad de los trabajadores.

“El desempleo, la explotación y las condiciones laborales que ponen en peligro la salud e incluso la vida son inaceptables”, afirmó.

Asimismo, recordó que quienes trabajan tienen derecho y también el deber de participar en las decisiones vinculadas con su actividad, incluso a través de asociaciones. Para resolver los conflictos laborales, destacó la importancia del diálogo y de las acciones no violentas.

La política debe orientarse al bien común

En otro tramo de su catequesis, el Papa se refirió a la comunidad política y retomó la definición de Gaudium et spes, que la presenta como el conjunto de condiciones sociales que permiten a las personas, las familias y los distintos grupos alcanzar su desarrollo de manera más plena.

Al respecto, señaló que la autoridad política debe ejercer sus funciones teniendo como objetivo el bien común, atendiendo las circunstancias propias de cada comunidad y sin perder de vista el bienestar de toda la familia humana.

También recordó que la Iglesia y la comunidad política son independientes y autónomas en sus respectivos ámbitos, aunque ambas están llamadas a servir a las mismas personas. Por eso, consideró que una cooperación saludable entre ellas puede contribuir de manera más eficaz al bien de todos.

Un compromiso que también construye la paz

Hacia el final de la audiencia, León XIV vinculó el compromiso con una economía justa y una política orientada al bien común con la construcción de la paz. En ese marco, alentó a promover una acción política capaz de atender las heridas de los pueblos y acompañar a quienes padecen situaciones de injusticia.

El Pontífice invitó especialmente a los jóvenes a tomar como referencia a hombres y mujeres que dieron testimonio de estos valores desde sus responsabilidades económicas y políticas.

Finalmente, renovó su llamado a las comunidades cristianas para que impulsen nuevamente la formación en la doctrina social de la Iglesia, como una herramienta para comprender y afrontar los desafíos de la sociedad actual.

FUENTE: AICA
https://www.aica.org/noticia-audiencia-general-el-corazon-de-la-economia-es-el-trabajo

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