León XIV llamó a los fieles a vivir una participación activa en la liturgia

Durante la audiencia general, el Papa destacó que la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II fue fruto de un proceso que comenzó antes del Concilio y pidió custodiar celebraciones caracterizadas por la “noble sencillez”.

El papa León XIV afirmó que la participación de los fieles en la liturgia no puede limitarse a una presencia pasiva, sino que debe ser “piadosa y activa”, tal como lo planteó el Concilio Vaticano II en la constitución Sacrosanctum concilium.

El Pontífice realizó estas consideraciones durante la audiencia general del miércoles 26 de agosto, celebrada en la Basílica de San Pedro, con la que concluyó el ciclo de catequesis dedicado a la reforma litúrgica impulsada por el Concilio.

León XIV explicó que la renovación litúrgica no apareció de manera repentina, sino que fue precedida por un proceso desarrollado durante el siglo XX, en diálogo con las inquietudes planteadas por el Movimiento Litúrgico.

En ese marco, recordó una carta escrita en 1962 por el entonces arzobispo de Milán, Giovanni Battista Montini, quien posteriormente sería el papa san Pablo VI. En aquel texto, Montini describía la liturgia como un espacio de encuentro y diálogo entre lo divino y lo humano.

Una participación que no puede ser pasiva

El Papa retomó una de las expresiones centrales de Sacrosanctum concilium, según la cual los fieles no deben participar de las celebraciones “como extraños y mudos espectadores”, sino hacerlo de manera consciente y activa.

En la misma línea, citó a Montini, quien sostenía que los cristianos “no pueden ni deben permanecer mudos y pasivos” durante la celebración.

Para León XIV, la participación litúrgica supone mucho más que la presencia física de los fieles. Los gestos, las palabras y las acciones propias de la celebración permiten actualizar la memoria de la salvación y establecer una relación viva con Dios.

“La participación de los fieles no puede ser pasiva”, remarcó el Pontífice.

La reforma comenzó antes del Concilio

Durante su catequesis, León XIV recordó que la preocupación por renovar la liturgia ya estaba presente en la Iglesia antes del Concilio Vaticano II.

Entre los antecedentes mencionó a Pío XI, quien impulsó esta sensibilidad a través de la constitución apostólica Divini cultus.

También destacó la intervención de Pío XII, quien reorganizó los ritos de la Semana Santa con el objetivo de recuperar sus horarios propios. A su vez, recordó que san Juan XXIII simplificó las rúbricas del Breviario y del Misal mediante el motu proprio Rubricarum instructum, dejando al Concilio la definición de los principios generales de la reforma.

El Pontífice también se refirió a la encíclica Mediator Dei de Pío XII, en la que se diferencia entre los elementos de institución divina, que permanecen inmutables, y aquellos aspectos humanos de la liturgia que pueden adaptarse a las necesidades de cada época bajo la autoridad de la Iglesia.

Una reforma dentro de la tradición viva

León XIV sostuvo que la reforma conciliar tuvo entre sus objetivos facilitar a los fieles el acceso a la riqueza de la Palabra de Dios y de las oraciones litúrgicas, mediante la simplificación de determinados aspectos de las celebraciones.

Al mismo tiempo, advirtió que algunos principios de la reforma fueron posteriormente interpretados de manera absoluta o aplicados de forma incorrecta, generando abusos que, según señaló, todavía pueden encontrarse en algunos ámbitos.

Para el Papa, la renovación litúrgica debe comprenderse, por lo tanto, dentro de la tradición viva de la Iglesia, sin perder de vista el núcleo del misterio que se celebra.

Custodiar una liturgia marcada por la “noble sencillez”

Al finalizar su catequesis, el Santo Padre puso especialmente en manos de obispos y sacerdotes la responsabilidad de custodiar y promover celebraciones fieles a las normas de la Iglesia.

En ese sentido, pidió que la liturgia se caracterice por la “noble sencillez” y que manifieste a la Iglesia en su unidad, santidad, catolicidad y apostolicidad.

“Es responsabilidad primordial de los pastores custodiar y promover una liturgia que, en el respeto de las normas litúrgicas, resplandezca por su noble sencillez”, expresó León XIV.

FUENTE: AICA
https://www.aica.org/noticia-leon-xiv-los-fieles-deben-participar-piadosa-y-activamente-de-la-liturgia

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