Con casi 20 años de experiencia en la fotografía y observación de aves, David Franco visitó los estudios de Radio HOY y compartió su mirada sobre la actividad que desarrolla, la riqueza natural del norte santafesino y las posibilidades que existen para impulsar el turismo de naturaleza en la región.
El fotógrafo y guía explicó que buena parte de las personas que contratan sus servicios llegan desde distintos puntos del país y también desde el extranjero. En muchos casos, se trata de visitantes que buscan encontrar y fotografiar determinadas especies, lo que requiere mucho más que simplemente recorrer un ambiente esperando que aparezca un ave.
“Eso te da mucho estudio, mucha lectura sobre las aves y, sobre todo, mucho conocimiento del lugar y de los ambientes”, explicó.
Franco aclaró que, aun con toda esa preparación, nunca es posible garantizar el avistaje de una especie determinada. “Las aves no están ahí para divertirnos”, señaló.
Según relató, mientras algunos visitantes llegan por primera vez y disfrutan de las distintas especies que consiguen observar, otros tienen objetivos muy concretos y viajan buscando aquellas aves que todavía no pudieron incorporar a sus registros fotográficos.
Al hablar sobre los lugares de la región que más disfruta para realizar observaciones, Franco señaló especialmente a la Cuña Boscosa, un territorio con el que mantiene además una relación personal.
“Mi corazón siempre está en la Cuña Boscosa porque yo me crié en Villa Guillermina. Ahí nació mi amor por la naturaleza y por las aves”, contó.
Ese vínculo con el ambiente natural, explicó, se remonta a su infancia y forma parte de la historia personal que posteriormente lo llevó a dedicarse a la fotografía y la observación de aves.
El norte santafesino recibe visitantes interesados específicamente en su fauna. Muchos de ellos conocen previamente las especies que buscan y los ambientes en los que pueden encontrarlas, por lo que el trabajo del guía requiere conocimiento especializado del territorio.
Franco señaló que actualmente difunde principalmente su actividad a través de las redes sociales y que también recibe turistas que llegan recomendados por personas que anteriormente realizaron experiencias de observación con él.
Durante la entrevista, uno de los principales ejes planteados por el fotógrafo fue la necesidad de proteger la biodiversidad regional.
“Nosotros no podemos hacer naturaleza si no la cuidamos”, insistió.
En ese sentido, consideró necesario conocer las especies que habitan en cada ambiente, realizar un seguimiento de sus poblaciones y establecer acciones de conservación cuando se detectan disminuciones.
Entre las especies que generan preocupación en la Cuña Boscosa y los Bajos Submeridionales, mencionó al águila coronada y al cardenal amarillo. También señaló que el pato crestudo y el pato real prácticamente han desaparecido de algunas zonas de Jaaukanigás.
Franco sostuvo además que existen especies de las que ya no se cuentan con registros recientes en determinados ambientes. Como ejemplo mencionó al jote real y al yetapá de collar, cuyos últimos registros en la Cuña Boscosa y los Bajos Submeridionales, según indicó, se remontan a mediados del siglo pasado.
El fotógrafo cuestionó que habitualmente se concentre la atención en Jaaukanigás y reclamó mayor seguimiento de otros ambientes del norte provincial.
“Siempre se habla de Jaaukanigás, lo cual me parece bastante grave porque la Cuña Boscosa y los Bajos Submeridionales son tan biodiversos como es Jaaukanigás. En Jaaukanigás no se está haciendo ni un tipo de seguimiento y reintroducción de especies que se han extinguido, no se está haciendo trabajo de conservación”, afirmó.
Otro de los temas abordados fue la captura y comercialización ilegal de aves silvestres. Franco expresó su preocupación por una problemática que, según sostuvo, continúa presente en el norte santafesino.
“¿Por qué nadie está trabajando sobre el tráfico de aves que hay acá en el norte de Santa Fe? ¿Por qué nadie dice nada de eso?”, planteó durante la entrevista.
Consultado acerca de una eventual complicidad de integrantes del Estado con estas prácticas, respondió: “Por supuesto que se sabe. Siempre hay complicidad porque de otra manera no se puede llevar adelante esto”.
Franco aseguró además conocer personas vinculadas con esta actividad y sostuvo que “no es muy difícil saber quién hace esto”. En ese marco, cuestionó lo que considera una falta de intervención suficiente de las autoridades y habló de una “vista gorda” frente al tráfico de fauna.
“Siempre la hubo, no es que tampoco sea de ahora”, afirmó.
Para Franco, la biodiversidad representa también una posibilidad de generar actividad económica en el norte santafesino. En ese contexto, sostuvo que el turismo de naturaleza tendrá un papel cada vez más importante.
El desarrollo de ese tipo de propuestas, señaló, requiere inversiones y planificación. Entre las necesidades que identificó mencionó hotelería relacionada con ambientes naturales, cabañas en sectores de la costa, embarcaciones adecuadas y guías capacitados.
El avistaje de aves aparece así como una de las actividades que podrían formar parte de un circuito turístico regional destinado tanto a visitantes argentinos como extranjeros.
Franco participó recientemente, junto a su colega Emanuel Marcón, del Congreso de Ecoturismo del Litoral, realizado en la provincia de Corrientes. La experiencia le permitió comparar el desarrollo alcanzado por el turismo de naturaleza en esa región con la situación que observa en el norte santafesino.
Como referencia destacó particularmente el proceso de Colonia Carlos Pellegrini, localidad vinculada al desarrollo turístico de los Esteros del Iberá.
Según relató, años atrás la fauna de la zona sufría una fuerte presión por parte de cazadores. “La educación es un poder muy grande y ese es el caso de Colonia Pellegrini. Antes era devastado por los cazadores. A los yacarés casi los llevaron directamente a la extinción. Se extinguieron además muchas especies”, recordó.
Franco explicó que la transformación no se produjo simplemente mediante prohibiciones, sino a partir de un proceso de educación y concientización de la comunidad.
“¿Qué hicieron? No impusieron. No dijeron: Acá no se caza más, acá no se hace más nada. Acá hay que educar”, sostuvo.
Y agregó: “A esa gente que mataba, que destruía, le hicieron entender que el valor está en tener viva la fauna y no matarla, porque matarla no sirve de nada”.
A partir de ese cambio, la fauna comenzó a adquirir también un valor turístico y económico para la comunidad, al convertirse en un atractivo capaz de generar nuevas actividades y oportunidades.
El contraste con la realidad santafesina le dejó, según expresó, una sensación “agridulce”: “Presentaron unos proyectos realmente increíbles, con reintroducción de especies que se habían extinguido en los Esteros del Iberá, un abanico de avances que están haciendo, que son realmente extraordinarios, y a mí me deja una sensación agridulce, porque demuestra lo lejos que estamos de todo eso acá en el norte de Santa Fe”.
A pesar del potencial que observa, Franco reconoció que la actividad todavía no alcanza para sostenerse exclusivamente con ella.
Consultado sobre si actualmente puede vivir únicamente de la fotografía y el guiado de observación de aves, respondió: “No, no, porque estamos muy lejos de eso”.
De todos modos, considera que existe una oportunidad concreta para desarrollar un circuito de turismo de naturaleza en el norte santafesino, siempre que se avance en conservación, infraestructura, capacitación y puesta en valor de los ambientes.
Quienes deseen contactarse con David Franco para realizar experiencias de observación y fotografía de aves pueden hacerlo a través de sus redes sociales: Instagram: @davidfranco3914 y Facebook: David Franco.
FUENTE: Reconquista Hoy
https://www.reconquistahoy.com/91401-una-mirada-critica-sobre-la-falta-de-conservacion-y-el-trafico-de-fauna-david-franco-hablo-del-potencial-turistico-que-desaprovecha-el-norte
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