La Diócesis de Roma se prepara para el inicio de un nuevo año pastoral con la presencia del papa León XIV, quien este viernes 18 de septiembre presidirá la Asamblea Diocesana en la Basílica de San Juan de Letrán.
El encuentro, que el pontífice ya había presidido por primera vez el 19 de septiembre de 2025, busca fortalecer el vínculo entre el obispo y la diócesis. Así lo explicó el cardenal vicario Baldo Reina, quien destacó el proceso de trabajo desarrollado durante los últimos meses y lo definió como un camino sinodal.
“Hemos dado muchos pasos adelante que necesitan ser reforzados y consolidados”, afirmó Reina al referirse al proceso llevado adelante en parroquias, prefecturas y distintos sectores de la diócesis.
El cardenal explicó que durante junio se reunieron los diferentes organismos diocesanos y que las conclusiones fueron presentadas posteriormente al Santo Padre. A partir de allí se realizó un discernimiento comunitario y León XIV ofrecerá durante la Asamblea el fruto de ese proceso, enriquecido con su Magisterio.
La Asamblea contará con representantes de las 334 parroquias de Roma y comenzará y finalizará con momentos de oración.
El programa contempla una introducción a cargo del cardenal Reina, tres testimonios y, como cierre, una intervención del papa León XIV. La duración total prevista es de aproximadamente una hora.
Entre quienes ofrecerán sus testimonios habrá una familia, un joven y un trabajador de Cáritas, como expresión de distintas dimensiones del camino pastoral emprendido por la diócesis. También forman parte de este proceso otros ámbitos considerados prioritarios, entre ellos las vocaciones y la pastoral universitaria.
Reina señaló que uno de los objetivos planteados por León XIV en la Asamblea del año pasado fue que la diócesis profundizara en sinodalidad, comunión y misión.
En ese sentido, destacó algunos de los avances registrados. Entre ellos mencionó el fortalecimiento de los organismos de participación en las parroquias, concebidos como espacios para el discernimiento comunitario en los que también participan laicos comprometidos y agentes pastorales.
Otro de los objetivos es avanzar en una mayor articulación entre parroquias cercanas, favoreciendo el intercambio de experiencias y la colaboración entre comunidades.
También se fortaleció el Consejo Pastoral Diocesano, manteniendo consultas sobre diferentes áreas específicas de la vida de la Iglesia en Roma.
El cardenal vicario también describió algunas de las situaciones que las parroquias vienen señalando como preocupaciones centrales.
Una de ellas está relacionada con la familia y el debilitamiento de los vínculos familiares, además de las dificultades que atraviesan muchas familias en la crianza de los hijos.
A esto se suman las problemáticas que afectan a los jóvenes, entre ellas las adicciones, y una realidad de pobreza que, según Reina, no se limita a la falta de alimentos.
“En Roma, es difícil morir de hambre, pero la gente sin duda muere de soledad; la gente muere por falta de trabajo; la gente muere porque no todos tienen un hogar”, expresó.
Dentro de esta problemática, el cardenal puso especial atención en la situación habitacional. Señaló que los precios de las viviendas se han vuelto inaccesibles para quienes perciben ingresos medios y planteó las dificultades que enfrentan las familias en las que solo una persona cuenta con trabajo para afrontar el alquiler.
Otro de los desafíos señalados por Reina es la dificultad para que el anuncio de la fe cristiana pueda vincularse con la vida cotidiana de las personas.
En este contexto, planteó la necesidad de recuperar la centralidad de Cristo, en línea con lo señalado por el Papa durante la Asamblea anterior y con vistas al Jubileo de la Redención previsto para 2033.
El cardenal también destacó una particularidad de Roma: mientras gran parte de las iglesias se encuentra concentrada en el centro de la ciudad, la mayor parte de la población vive en las zonas periféricas. Esta diferencia genera necesidades sociales diversas y plantea dificultades para desarrollar propuestas pastorales con una mirada verdaderamente diocesana.
Por eso, Reina pidió a los sacerdotes prestar especial atención a quienes ya no concurren habitualmente a las parroquias.
“Lo que suelo pedir a los sacerdotes es que presten mucha atención a quienes, por diversas razones, ya no pisan nuestras parroquias”, explicó.
Y agregó: “Lamentablemente, debido a la estructura de nuestras comunidades, a menudo nos centramos en quienes sí acuden a la iglesia. Sin embargo, el Reino de Dios trasciende los límites parroquiales”.
Para el cardenal vicario, el desafío misionero implica salir de los límites habituales de las comunidades y llegar también a quienes se encuentran alejados de la vida parroquial.
En ese camino, Reina encontró un signo alentador en la participación de numerosos jóvenes durante el Jubileo de la Juventud en la explanada de Tor Vergata.
“También en nuestra ciudad hay una gran necesidad de Dios”, afirmó. Y sostuvo que la Iglesia debe responder a esa necesidad poniendo en juego “todas nuestras fuerzas y potencial”.
La Asamblea Diocesana que presidirá León XIV será, de esta manera, el punto de partida del nuevo año pastoral de Roma y una instancia para profundizar el camino de comunión, participación y misión que la diócesis viene desarrollando.
FUENTE: Vatican News
https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2026-09/papa-leon-asamblea-diocesana-roma-vicario-baldo-reina.html
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