Escucha la nota completa:
"Esta es una profesión que da mucha satisfacción en cuanto al contacto con los niños y el acompañamiento a las familias. Es un pco verlos crecer hasta la adolescencia y que ellos tengan la confianza en nuestro trabajo -comentó en Aires del Interior-. Y si bien la bibliografía marca que a los 15 años ya pueden pasar de atenderse con el pediatra a médicos de adultos, hay caso que por esa confianza los pacientes siguen algún tiempo más".
En diálogo con Gustavo Galoppo destacó que "el pediatra no sólo le da indicaciones a los padres en cuanto a cómo cuidar la salud del niño sino que se trata de acompañar los procesos de crecimiento y a los papás con sus inquietudes, sus miedos y sus preguntas. Si bien es una profesión muy noble y agradable -agregó- son cada vez menos quienes la eligen porque la remuneración es baja y hay muy pocos lugares para ocupar en la parte pública. Creo que es una profesión donde hay más mujeres, pero también tenemos varones que eligen este camino".
"Ahora que soy mamá como pediatra me diría a mi misma que aprenda a relajarme un poco más y que con amor todo se puede lograr. Y si bien desde la tecnología tenemos muchas más herramientas en estos tiempos la parte humana, el ver al paciente y notar cómo está, el acompañamiento a la familia, no se va a reemplazar con nada" concluyó en la tarde de la Nueva Nueve.
Redacción
|
redaccion@airesdelinterior.com