La presentación se produce en una instancia decisiva para el futuro de la empresa, luego de que el juez estableciera como plazo “definitivo e improrrogable” el próximo 10 de agosto de 2026 para que la concursada alcance un acuerdo con la entidad bancaria.
El cambio en la propuesta fue presentado antes de la audiencia informativa y en los términos previstos por los artículos 43 in fine y 45 de la Ley de Concursos y Quiebras N° 24.522, que permiten modificar la oferta hasta ese momento del proceso. Se trata, de esta manera, de la última oportunidad procesal para introducir cambios en la propuesta.
La nueva presentación contempla dos cambios principales en relación con la propuesta anterior.
Por un lado, se deja sin efecto el levantamiento de la hipoteca que el Banco Nación mantiene sobre la fábrica de hilos y telas de Algodonera Avellaneda. Originalmente, ese levantamiento estaba condicionado al pago de la primera amortización de capital, prevista para el décimo año desde la homologación firme del acuerdo.
Con la modificación, el BNA quedaría habilitado para continuar con la ejecución de la hipoteca por la vía correspondiente, mientras que el crédito privilegiado quedará sujeto al resultado de dicha ejecución.
Por otro lado, se establece que el crédito en pesos admitido a favor del Banco Nación, por un total de $1.585.782.428,89, será abonado íntegramente a los cinco años de quedar firme la sentencia que homologue el concordato.
A ese capital se le adicionará un interés equivalente a la tasa mayorista de Argentina, calculado desde la presentación en concurso preventivo hasta el momento del pago efectivo, con un tope de U$S 1.116.748,19 nominales, de acuerdo con el tipo de cambio vendedor publicado por el propio Banco Nación.
La empresa aclaró que el resto de las alternativas incluidas en el menú concordatario, junto con sus términos y condiciones generales, permanecen sin modificaciones.
El Banco Nación también reclama una deuda en moneda estadounidense que supera los 260 millones de dólares, concretamente U$S 260.791.600,40. Ese monto representa aproximadamente el 80% del pasivo quirografario total de Algodonera Avellaneda.
Hasta el momento, las partes no lograron alcanzar un acuerdo. En este escenario, si no se consigue una conformidad con el BNA, el juez deberá resolver el pedido de Algodonera Avellaneda para excluir el voto del banco del cómputo de las mayorías necesarias.
La empresa sostiene que la entidad bancaria actúa como un “acreedor hostil” y que busca llevarla a la quiebra. Desde la compañía argumentan que el banco habría retardado o impedido las posibilidades de recuperación, aunque reconocen que no se pudo acreditar una intención deliberada de perjudicarla.
El Banco Nación, en cambio, calificó el planteo como una “maniobra” destinada a excluir de manera ilegítima al principal acreedor. Además, señaló una supuesta contradicción en la estrategia de la empresa, ya que mientras solicita que el BNA sea excluido por presunta hostilidad, en otro incidente de revisión cuestionó el derecho de la entidad a integrar el pasivo.
La deuda tiene su origen en operaciones entre Algodonera Avellaneda y su empresa madre, Vicentin S.A.I.C., respaldadas por garantías recíprocas, tanto hipotecarias como personales.
Estas garantías se utilizaron para operaciones de prefinanciación de exportaciones, principalmente en beneficio de la agroexportadora, comprometiendo de manera significativa el patrimonio de la empresa textil, que actuó como socia y garante solidaria de esas operaciones.
En ese marco, existen 47 pagarés suscriptos en garantía y un contrato de fianza por 300 millones de dólares firmado en 2018 por directores de Algodonera Avellaneda.
Desde la posición del Banco Nación, la propuesta anterior de la empresa representaba un recupero considerado insuficiente, que oscilaba entre el 8,66% y el 23,30% en dólares y entre el 0,14% y el 8,09% en pesos, dependiendo de la alternativa elegida y del plazo previsto para el pago. Las autoridades de la entidad bancaria no aceptaron esas condiciones.
Al extender el período de negociación hasta el 10 de agosto, el juez Lorenzini estableció una serie de exigencias para las partes involucradas.
A Algodonera Avellaneda le solicitó la presentación de un plan de crisis operativo, comercial y financiero con una proyección de 36 meses. El documento debe explicar de qué manera afrontará el pasivo posconcursal, estimado en $6.818.717.040,87, y una eventual reestructuración de personal, con el correspondiente dictamen de un auditor externo.
Al Banco Nación le requirió acreditar formalmente las normas de su Código de Gobierno Societario que le impedirían otorgar quitas, además de presentar un dictamen jurídico sobre las facultades de su Directorio para adoptar decisiones en ese sentido. También deberá precisar cómo impactarían sobre su recupero los cobros que percibirá en el concurso ya homologado de Vicentin S.A.I.C.
Por su parte, la Sindicatura debe presentar informes semanales de seguimiento hasta que finalice el plazo establecido.
En un eventual escenario de quiebra, el pasivo laboral de Algodonera Avellaneda supera los $7.800 millones.
De acuerdo con la resolución judicial del 3 de julio de 2026, las obligaciones laborales alcanzarían los $7.819.445.140, una cifra que refleja la magnitud de la crisis y el impacto que tendría sobre cientos de familias de la región.
El informe elaborado por la Sindicatura e incorporado al expediente contempla deudas correspondientes a indemnizaciones por antigüedad, vacaciones no gozadas, SAC proporcional y otros conceptos laborales. Los montos se distribuyen entre las distintas unidades de trabajo de la empresa, incluyendo la administración central, plantas industriales, oficinas y desmotadoras.
En caso de producirse una quiebra, los trabajadores deberían atravesar un proceso prolongado y complejo para intentar cobrar sus créditos, sin que actualmente pueda determinarse cuánto podrían recuperar ni en qué momento.
La continuidad de la actividad productiva y de las fuentes laborales depende, en buena medida, de que Algodonera Avellaneda pueda alcanzar un acuerdo con el Banco Nación que permita avanzar en la reestructuración que necesita la empresa.
A la situación laboral se suman otras obligaciones que continúan incrementando el pasivo posconcursal.
Según señaló el juez, las deudas no solo crecen por los compromisos laborales, sino también por obligaciones fiscales y de servicios. Esta situación podría habilitar acciones de otros actores y complicar aún más las posibilidades de llevar adelante una reestructuración.
Al analizar las alternativas posibles, el juez Lorenzini consideró que la continuidad de Algodonera Avellaneda S.A. aparece como la opción más conveniente para los distintos sectores involucrados.
Para el Banco Nación y los demás acreedores, la continuidad de la empresa permitiría mejorar las posibilidades de recupero, incluyendo eventuales amortizaciones anticipadas y un mayor porcentaje de recuperación de la deuda a partir de una compañía en funcionamiento. A esto se suma que la hipoteca continuaría vigente como respaldo adicional del crédito.
Para Algodonera Avellaneda, la continuidad permitiría cumplir con el objetivo planteado al iniciar el proceso de reestructuración, capitalizar los esfuerzos realizados y volver a insertarse en el mercado, conservando además sus desmotadoras ubicadas estratégicamente en zonas de producción algodonera.
Para los trabajadores, significaría preservar en gran medida las fuentes de empleo. Y para la comunidad, los organismos públicos, proveedores de materias primas e insumos, prestadores de servicios y demás actores vinculados a la actividad, permitiría recuperar un circuito productivo de importancia para toda la región.
El magistrado también señaló que debe ejercer un control tanto sobre un eventual abuso en la propuesta como sobre un posible abuso en el rechazo de la misma por parte del acreedor.
En ese sentido, sostuvo que se trata de un debate que continúa en desarrollo y que existen diferentes posiciones, todas con fundamentos razonables, aunque con consecuencias distintas sobre los intereses en conflicto.
Además, advirtió que una eventual quiebra podría derivar en un escenario de disputas prolongadas, lo que demoraría la disponibilidad de fondos tanto para los trabajadores como para el acreedor hipotecario.
El concurso preventivo de Algodonera Avellaneda S.A. atraviesa sus últimos días y se encuentra en una etapa determinante.
Si la empresa no consigue reunir las conformidades necesarias antes del 10 de agosto, el juzgado deberá resolver el pedido para excluir el voto del Banco Nación y determinar si corresponde homologar el acuerdo o abrir el período de salvataje, como último intento para evitar la quiebra de la empresa.
FUENTE: Reconquista Hoy https://www.reconquistahoy.com/89697-en-la-cuenta-regresiva-para-alcanzar-un-acuerdo-que-le-permita-salvar-la-empresa-algodonera-avellaneda-modifico-su-propuesta-para-el-banco-nacion
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